Una potencia es una forma abreviada de escribir una multiplicación de factores iguales. Conocer sus propiedades permite simplificar expresiones largas en pocos pasos, sin necesidad de calcular números enormes.
En la potencia an, el número a es la base (el factor que se repite) y n es el exponente (cuántas veces se repite). Por ejemplo, 25 = 2 · 2 · 2 · 2 · 2 = 32.
Si a y b son números distintos de cero y m y n son números enteros, se cumplen estas propiedades:
Cuidado con el signo. Una base negativa elevada a un exponente par da un resultado positivo, y elevada a un exponente impar da un resultado negativo: (−3)2 = 9, pero (−3)3 = −27. Además, no es lo mismo (−3)2 = 9 que −32 = −9, porque en este último caso el exponente solo afecta al 3.
Errores frecuentes: las propiedades del producto y del cociente solo sirven si las bases son iguales (23 · 52 no se puede reunir en una sola potencia). Y no existe ninguna propiedad para la suma: 23 + 22 = 8 + 4 = 12, que no es 25 = 32.
Ejemplo 1. Simplifica 54 · 53 : 55.
Producto de igual base: 54 · 53 = 57. Cociente de igual base: 57 : 55 = 52 = 25.
Ejemplo 2. Simplifica (32)3 · 3−4.
Potencia de una potencia: (32)3 = 36. Producto de igual base: 36 · 3−4 = 36+(−4) = 32 = 9.
Simplifica (2³)² · 2⁻⁴ y calcula el resultado.
Calcula (−3)⁴ : (−3)⁶.
Un polinomio es una expresión algebraica formada por la suma de varios términos, llamados monomios. Los polinomios son una herramienta esencial del álgebra y aparecen en multitud de aplicaciones científicas y tecnológicas.
Un monomio es el producto de un número (coeficiente) por una o varias variables elevadas a exponentes naturales:
El grado de un monomio es la suma de los exponentes de sus variables. El coeficiente es el número que multiplica a la parte literal.
Un polinomio en la variable x es una expresión de la forma:
donde aₙ, aₙ₋₁, ..., a₁, a₀ son los coeficientes (números reales) y n es el grado del polinomio (el mayor exponente con coeficiente no nulo).
El valor numérico de P(x) para x = a se calcula sustituyendo x por a:
Suma y resta: se agrupan los términos del mismo grado (términos semejantes) y se suman o restan sus coeficientes.
Multiplicación: se aplica la propiedad distributiva, multiplicando cada término del primer polinomio por todos los del segundo.
Las identidades notables (o productos notables) son igualdades algebraicas que se verifican siempre. Es fundamental memorizarlas:
La división de un polinomio D(x) (dividendo) entre otro d(x) (divisor) da como resultado un polinomio cociente C(x) y un polinomio resto R(x):
Teorema del resto: el resto de dividir P(x) entre (x − a) es igual a P(a).
Teorema del factor: (x − a) es divisor exacto de P(x) si y solo si P(a) = 0. En ese caso, a es una raíz del polinomio.
Factorizar un polinomio consiste en escribirlo como producto de polinomios de menor grado. Técnicas principales:
1. Factor común: sacar el monomio que divide a todos los términos.
2. Identidades notables: reconocer a² − b², a² ± 2ab + b².
3. Ruffini + teorema del factor: buscar raíces enteras entre los divisores del término independiente.
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