El comentario de texto de la prueba de Lengua Castellana y Literatura II en la EvAU (Evaluación para el Acceso a la Universidad, hoy llamada PAU en muchas comunidades) pide analizar un texto, normalmente periodístico o ensayístico, y demostrar que se entiende su contenido, su organización y su forma lingüística. Seguir un método fijo ayuda a no olvidar nada y a ganar tiempo. Las preguntas exactas cambian según la comunidad autónoma, por lo que conviene consultar el modelo de examen de la tuya.
Un comentario lingüístico completo suele recorrer estas fases:
La clave es relacionar siempre la forma con la intención: no basta con decir «hay adjetivos valorativos»; hay que explicar que muestran la subjetividad del autor y refuerzan su tesis. Cada rasgo debe ir acompañado de un ejemplo citado entre comillas y, si se pide, con la línea donde aparece.
Fragmento: «Vivimos pegados a una pantalla. Sin embargo, nunca habíamos estado tan solos. ¿Hasta cuándo vamos a fingir que esto es normal?»
Comentario de rasgos:
Conclusión parcial: texto argumentativo de registro estándar, con predominio de la función apelativa y expresiva, propio de un artículo de opinión.
En la oración «Muchos defienden el teletrabajo; no obstante, sus inconvenientes son evidentes», ¿qué mecanismo de cohesión es «no obstante»?
Si un texto usa la primera persona, adjetivos valorativos y preguntas retóricas, ¿qué conviene señalar en el comentario?
La Guerra Civil española (1936-1939) y la posterior dictadura franquista (1939-1975) marcan profundamente la literatura española del siglo XX. La censura, el exilio de muchos escritores, la represión cultural y el aislamiento internacional condicionan las corrientes literarias durante décadas. Tras la muerte de Franco (1975) y la Transición democrática, la literatura española se abre a la libertad y a las corrientes internacionales.
En la inmediata posguerra, la literatura española vive entre el existencialismo (angustia, soledad, sinsentido de la vida) y el realismo social (denuncia de la miseria, la injusticia y la desigualdad bajo la dictadura).
Novela existencial: La familia de Pascual Duarte (1942) de Camilo José Cela inaugura el tremendismo (realismo descarnado, violencia, personajes brutales). Nada (1945) de Carmen Laforet narra la sórdida experiencia de una joven en la Barcelona de posguerra.
Poesía desarraigada: Hijos de la ira (1944) de Dámaso Alonso expresa la angustia existencial con un lenguaje desgarrado y violento, rompiendo con la poesía «pura» anterior.
Teatro: el teatro de humor de Tres sombreros de copa (1932, estrenada en 1952), de Miguel Mihura, y el drama realista Historia de una escalera (1949) de Antonio Buero Vallejo, que denuncia la frustración de las clases populares.
En los años 50 y 60, la literatura se convierte en instrumento de denuncia social contra la dictadura. Los escritores utilizan técnicas como el objetivismo (el autor se limita a registrar la realidad como una cámara, sin intervenir) y el testimonio colectivo (el protagonista no es un individuo sino un grupo social).
Novela social: La colmena (1951) de Cela (protagonista colectivo: el Madrid de posguerra); El Jarama (1956) de Rafael Sánchez Ferlosio (objetivismo radical: un día de jóvenes junto al río).
Poesía social: Blas de Otero (Pido la paz y la palabra, 1955) y Gabriel Celaya («La poesía es un arma cargada de futuro»).
Influidos por la narrativa latinoamericana (Boom: García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa) y por las técnicas experimentales (Joyce, Faulkner, Kafka), los novelistas españoles renuevan radicalmente la novela:
Luis Martín-Santos, Tiempo de silencio (1962): monólogo interior, parodia del lenguaje científico, crítica social feroz. Considerada la obra que inicia la renovación experimental de la novela española de posguerra.
Juan Goytisolo, Señas de identidad (1966): ruptura de la estructura narrativa, fragmentarismo, mezcla de registros.
Miguel Delibes, Cinco horas con Mario (1966): monólogo de una viuda ante el cadáver de su marido, retrato de la España provinciana y de los conflictos ideológicos.
Tras la muerte de Franco, la literatura española se diversifica enormemente. Desaparecida la censura, los escritores pueden tratar cualquier tema con total libertad. Las tendencias son múltiples y conviven simultáneamente:
¿Quieres hacer los ejercicios y guardar tu progreso en Lengua Castellana y Literatura II - 2.º Bachillerato?
Crear cuenta gratis