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Introducción
Hablamos con palabras, pero también entendemos un semáforo, una señal de tráfico o el humo que sale de una chimenea. Todos ellos son signos: algo que está en lugar de otra cosa y que alguien interpreta. En esta lección estudiamos las dos teorías del signo más influyentes: la del lingüista suizo Ferdinand de Saussure (1857-1913) y la del filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914).
Explicación
1. El signo lingüístico según Saussure. Sus ideas se difundieron en el Curso de lingüística general (1916), publicado tras su muerte por sus alumnos a partir de apuntes de clase. Para Saussure, el signo lingüístico es una entidad psíquica de dos caras inseparables, como el anverso y el reverso de una hoja de papel:
Significante: la imagen acústica, es decir, la secuencia de sonidos que asociamos a la palabra (/ˈmesa/).
Significado: el concepto o idea que evoca ('mueble con un tablero horizontal y patas').
El signo no une una cosa con un nombre, sino un concepto con una imagen acústica. El objeto real al que se refiere el signo en cada situación se llama referente, y queda fuera del signo.
Saussure señaló varias propiedades del signo:
Arbitrariedad: no hay relación natural entre significante y significado; por eso el mismo concepto se dice árbol, tree o Baum. La relación es convencional.
Linealidad: el significante se desarrolla en el tiempo; los sonidos se suceden uno tras otro y no pueden pronunciarse a la vez.
Inmutabilidad y mutabilidad: ningún hablante puede cambiar un signo a voluntad (inmutabilidad), pero con el paso del tiempo la comunidad sí lo transforma (mutabilidad): el latín oculum dio ojo.
Saussure distinguió además entre lengua (el sistema social de signos) y habla (el uso individual de ese sistema), y entre el estudio sincrónico (la lengua en un momento dado) y el diacrónico (su evolución histórica).
2. El signo según Peirce. Peirce elaboró una teoría general de todos los signos, no solo de los lingüísticos (la semiótica). Su modelo es triádico, porque el signo relaciona tres elementos:
Representamen: la forma perceptible del signo.
Objeto: aquello a lo que el signo remite.
Interpretante: la idea que el signo produce en la mente de quien lo interpreta.
Según la relación entre el signo y su objeto, Peirce distinguió tres clases:
Icono: se parece a lo que representa (un retrato, un mapa, el dibujo de un avión en un aeropuerto).
Índice: mantiene una relación de contigüidad o de causa y efecto con el objeto (el humo indica fuego; una huella, que alguien ha pasado; la fiebre, una infección).
Símbolo: la relación es puramente convencional y hay que aprenderla (la paloma blanca como símbolo de la paz, los colores de una bandera).
Las palabras son, en su gran mayoría, símbolos en el sentido de Peirce, lo que coincide con la arbitrariedad de Saussure. Las onomatopeyas (tictac, miau) tienen un componente icónico, aunque también son en parte convencionales: el gallo hace quiquiriquí en español y cock-a-doodle-doo en inglés.
Ejemplo
Ejemplo 1. Analiza la palabra gato según Saussure.
Significante: la imagen acústica /ˈgato/.
Significado: 'mamífero felino doméstico'.
Referente: el gato concreto que duerme en el sofá de tu casa.
Arbitrariedad: en francés se dice chat; nada en los sonidos /ˈgato/ obliga a ese significado.
Ejemplo 2. Clasifica según Peirce: (a) unas nubes negras que anuncian tormenta; (b) el pictograma de una papelera en el escritorio del ordenador; (c) la palabra libertad.
(a) Índice: hay una relación natural de causa y efecto entre las nubes y la lluvia.
(b) Icono: el dibujo se parece a una papelera real.
(c) Símbolo: la relación entre la palabra y el concepto es convencional.
Ejercicios
Según la clasificación de Peirce, el humo que nos hace saber que hay fuego es…
El concepto 'perro' se expresa como perro en español, dog en inglés y chien en francés. ¿Qué propiedad del signo lingüístico demuestra este hecho?
Material adicional
Lexicología y semántica del español
La lexicología estudia el vocabulario de una lengua: su origen, su estructura, su evolución y su organización. La semántica estudia el significado de las palabras y las relaciones de significado entre ellas. Ambas disciplinas son esenciales para comprender cómo funciona la lengua y para ampliar nuestro dominio del vocabulario.
El origen del léxico español
El vocabulario del español procede mayoritariamente del latín (lengua madre), pero ha incorporado palabras de muchas otras lenguas a lo largo de la historia:
Origen
Periodo
Ejemplos
Latín (palabras patrimoniales)
Origen
hijo (filium), ojo (oculum), hecho (factum), noche (noctem)
Latín (cultismos)
Diversos
filial, ocular, factura, nocturno (tomadas directamente del latín sin evolución fonética)
Las palabras que proceden del latín llegaron al español por dos vías:
Palabras patrimoniales: evolucionaron fonéticamente a lo largo de los siglos, sufriendo cambios regulares de sonidos. Ejemplo: filium → hijo (f→h, li→j, um cae). Cultismos: se tomaron directamente del latín escrito en épocas posteriores, sin evolución fonética. Ejemplo: filium → filial.
Cuando una misma palabra latina da origen a una patrimonial y a un cultismo, se forma un doblete:
Latín
Palabra patrimonial
Cultismo
clamare
llamar
clamar
plenum
lleno
pleno
oculum
ojo
ocular
calidum
caldo
cálido
integrum
entero
íntegro
delicatum
delgado
delicado
Relaciones semánticas entre palabras
Relación
Definición
Ejemplo
Sinonimia
Palabras con significado igual o muy parecido
bonito / hermoso / bello
Antonimia
Palabras con significado opuesto
alto / bajo; bueno / malo
Polisemia
Una palabra con varios significados relacionados
«banco»: asiento, entidad financiera, banco de peces
Homonimia
Palabras con la misma forma pero origen y significado distintos
«vino» (bebida) / «vino» (verbo venir)
Hiperonimia
Palabra cuyo significado incluye a otras
«flor» es hiperónimo de rosa, margarita, clavel
Hiponimia
Palabra incluida en el significado de otra
«rosa» es hipónimo de flor
Campo semántico
Conjunto de palabras que comparten un rasgo de significado
Campo semántico de «mueble»: mesa, silla, armario, estantería
Denotación y connotación
Denotación: significado objetivo, literal, que aparece en el diccionario. «Perro»: mamífero carnívoro domesticado de la familia de los cánidos. Connotación: significados subjetivos, emotivos o culturales que una palabra evoca más allá de su denotación. «Perro»: connotaciones positivas (fidelidad, compañía) o negativas (insulto: «¡eres un perro!»).
La connotación es especialmente importante en la literatura y en la publicidad, donde las palabras se eligen no solo por lo que significan, sino por lo que sugieren, evocan o asocian.
El cambio semántico
El significado de las palabras no es estático: cambia a lo largo del tiempo. Los principales tipos de cambio semántico son:
Tipo
Proceso
Ejemplo
Ampliación
El significado se extiende a más referentes
«ratón» (animal → también dispositivo informático)
Restricción
El significado se reduce
«coche» (cualquier vehículo → automóvil)
Metáfora
Cambio basado en la semejanza
«pata» de la mesa (por semejanza con la pata de un animal)
Metonimia
Cambio basado en la contigüidad
«un rioja» (el nombre de la región La Rioja designa el vino que se produce en ella)
Eufemismo
Palabra suave que sustituye a otra dura o tabú
«tercera edad» en lugar de «vejez»
Disfemismo
Palabra dura que sustituye a otra neutra
«estirar la pata» en lugar de «morir»
📌 Recuerda
La sinonimia absoluta (dos palabras con exactamente el mismo significado en todos los contextos) es extremadamente rara. Lo habitual es la sinonimia parcial: «viejo» y «anciano» son sinónimos, pero no siempre son intercambiables (decimos «un hombre viejo» y «un hombre anciano», pero solo «un coche viejo», nunca «un coche anciano»).
✏️ Ejercicios
1. Identifica el origen de estas palabras (latín patrimonial, cultismo, arabismo, anglicismo, americanismo, galicismo): almohada, software, restaurante, noche, chocolate, nocturno, ojalá, fútbol.
2. Forma dobletes: identifica la palabra patrimonial y el cultismo correspondientes a estos étimos latinos: directum, articulum, frigidum, rapidum.
3. Indica qué relación semántica existe entre estas parejas de palabras: a) alegre/triste b) can/perro c) gato (animal)/gato (herramienta de coche) d) flor/margarita e) banco (asiento)/banco (financiero).
4. Explica la diferencia entre polisemia y homonimia con ejemplos.
5. Identifica el tipo de cambio semántico: a) «ratón» (animal → informático) b) «un jerez» (vino por lugar) c) «fallecer» en lugar de «morir» d) «pluma» (de ave → instrumento de escritura).
🎯 Actividad práctica
Investigación léxica: 1. Elige 10 palabras de uso cotidiano. 2. Investiga su origen etimológico (usa el Diccionario de la lengua española (DLE) de la RAE en línea). 3. Clasifícalas según su procedencia (latín, árabe, francés, inglés, etc.). 4. Para cada una, indica al menos un sinónimo y un antónimo.
📋 Resumen de la lección
El léxico español procede mayoritariamente del latín, con aportaciones del árabe, francés, italiano, inglés y lenguas amerindias.
Las palabras patrimoniales evolucionaron fonéticamente; los cultismos se tomaron del latín sin evolución.
Las principales relaciones semánticas son: sinonimia, antonimia, polisemia, homonimia, hiperonimia e hiponimia.
La denotación es el significado literal; la connotación, los valores subjetivos y culturales asociados.
El significado de las palabras cambia (ampliación, restricción, metáfora, metonimia, eufemismo).
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