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Origen latino de las palabras españolas

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Origen latino de las palabras españolas

Introducción

El español es una lengua romance: procede del latín vulgar, el latín hablado por soldados, comerciantes y colonos que llegaron a Hispania a partir del año 218 a. C. Durante siglos ese latín hablado fue cambiando poco a poco en boca de la gente hasta convertirse en el castellano medieval y, después, en el español actual. Por eso la gran mayoría de nuestro vocabulario básico tiene origen latino, aunque el español también ha recibido palabras de otras lenguas (germanismos, arabismos, galicismos, anglicismos, etc.).

Conocer este origen ayuda a entender la ortografía, el significado de muchas palabras y las relaciones entre palabras que a primera vista no se parecen, como hijo y filial o noche y nocturno.

El étimo: de qué forma latina partimos

La palabra latina de la que procede una palabra española se llama étimo. En el caso de los sustantivos y adjetivos, el español los ha heredado casi siempre a partir del caso acusativo, que era la forma más usada en el latín hablado. Por eso los étimos se citan así: ROSAM, LUPUM, MONTEM, NOCTEM. La -m final del acusativo ya no se pronunciaba en el latín vulgar y desapareció: ROSAM > rosa, MONTEM > monte.

Palabras patrimoniales, cultismos y semicultismos

Cuando un mismo étimo latino ha dado una palabra patrimonial y un cultismo, hablamos de dobletes:

Étimo latinoPalabra patrimonialCultismo
CLAVEMllaveclave
PLENUMllenopleno
DIRECTUMderechodirecto
FABULAMhablafábula
OPERAMobraópera
INTEGRUMenteroíntegro
DELICATUMdelgadodelicado

Además, aunque no formen un doblete exacto, muchas palabras cultas comparten raíz latina con palabras patrimoniales: ojo (de OCULUM) y ocular (del adjetivo latino OCULARIS); agua (de AQUAM) y acuático (de AQUATICUS).

Principales cambios fonéticos de las palabras patrimoniales

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. FILIUM > hijo.

El cultismo de la misma familia es filial (de FILIALIS), que conserva la f- y la l latinas.

Ejemplo 2. PETRAM > piedra.

Ejemplo 3. NOCTEM > noche. Se pierde la -m final y el grupo -ct- da -ch-: noche. El adjetivo culto nocturno (de NOCTURNUS) conserva la c y la t latinas.

Ejemplo 4. ¿Patrimonial o cultismo? Llave muestra el cambio cl- > ll-: es patrimonial. Clave conserva el grupo latino cl-: es un cultismo. Ambas vienen de CLAVEM, así que forman un doblete.

Truco para reconocerlas: si la palabra se parece mucho a la forma latina y suena «culta», probablemente es un cultismo; si ha sufrido cambios como h- por f-, ll- por cl-, ch por ct o j por li, es patrimonial.

Ejercicios

¿Cuál es la palabra patrimonial que procede de FILIUM?

¿Qué cambios explican la evolución PETRAM > piedra?

¿Cuál de estas parejas es un doblete (palabra patrimonial y cultismo del mismo étimo latino)?

¿Cuál es la evolución patrimonial correcta de NOCTEM?

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