Estás viendo el contenido de esta lección en modo lectura. Los ejercicios no se corrigen aquí — accede con una cuenta gratuita para practicar con corrección automática y guardar tu progreso.
Filosofía del lenguaje: ejemplos resueltos y ejercicios
Repaso de las ideas clave
La filosofía del lenguaje estudia qué es el significado, cómo se relacionan las palabras con el mundo y qué hacemos cuando hablamos. Estas son las nociones que necesitas para los ejemplos y ejercicios:
Signo lingüístico (Saussure, Curso de lingüística general, 1916): une un significante (la imagen acústica o escrita, por ejemplo «árbol») y un significado (el concepto). Su relación es arbitraria: nada en el sonido «árbol» se parece a un árbol, y por eso cada lengua usa uno distinto (tree, arbre, Baum).
Sentido y referencia (Frege, 1892): la referencia es el objeto al que remite una expresión; el sentido es el modo en que ese objeto se nos presenta. Dos expresiones pueden tener la misma referencia y distinto sentido.
Wittgenstein: en el Tractatus (1921) defiende que el lenguaje es una figura del mundo: una proposición tiene sentido si representa un hecho posible; de lo que no se puede hablar, hay que callar. En las Investigaciones filosóficas (1953) cambia de idea: el significado de una palabra es su uso dentro de un juego de lenguaje, ligado a una forma de vida.
Actos de habla (Austin, Cómo hacer cosas con palabras, 1962): hay enunciados constatativos, que describen y pueden ser verdaderos o falsos, y realizativos, que no describen una acción sino que la realizan («te lo prometo»). En todo acto de habla distingue el acto locutivo (decir algo), el ilocutivo (lo que se hace al decirlo: prometer, ordenar, advertir) y el perlocutivo (el efecto que produce en el oyente).
Lenguaje y pensamiento: la hipótesis de Sapir-Whorf sostiene que la lengua influye en cómo percibimos y pensamos la realidad. Su versión fuerte (la lengua determina el pensamiento) está hoy muy discutida; la versión débil (la lengua influye) tiene más apoyo.
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1. El lucero del alba y el lucero vespertino. Durante siglos se llamó «lucero del alba» al astro brillante visible al amanecer y «lucero vespertino» al visible al anochecer. Hoy sabemos que ambos son el planeta Venus.
Referencia: la misma (Venus).
Sentido: distinto, porque cada expresión presenta a Venus de un modo diferente (por la mañana o por la tarde).
Por eso «el lucero del alba es el lucero del alba» no nos enseña nada, mientras que «el lucero del alba es el lucero vespertino» fue un descubrimiento astronómico. Si el significado fuera solo la referencia, ambas frases dirían lo mismo. Frege concluye que el significado tiene dos componentes.
Ejemplo 2. Analizar un acto de habla. Una profesora dice en clase: «Mañana hay examen del tema 5».
Acto locutivo: pronunciar esa frase con su significado literal.
Acto ilocutivo: informar y, a la vez, advertir a los alumnos.
Acto perlocutivo: el efecto en los oyentes, por ejemplo, que se pongan a estudiar o que se preocupen.
Comparemos con «Os declaro marido y mujer», dicho por quien tiene autoridad para ello en una ceremonia. Esa frase no describe un matrimonio: lo produce. Es un enunciado realizativo, y no es verdadero ni falso, sino afortunado o desafortunado (fallaría si quien lo dice no tiene autoridad para casar).
Ejemplo 3. «¡Agua!» como juego de lenguaje. Según el segundo Wittgenstein, no podemos saber qué significa «¡Agua!» sin conocer su uso. Gritada por alguien perdido en el desierto, es una petición; dicha por un niño que señala un charco, es una denominación; gritada en un barco que se hunde, es una alarma. La palabra es la misma; el significado cambia con el juego de lenguaje en que aparece. Esto se opone a la idea del Tractatus, según la cual el significado de un nombre es el objeto que nombra.
Ejemplo 4. La arbitrariedad del signo. Las onomatopeyas («guau», «quiquiriquí») parecen un contraejemplo, porque imitan el sonido. Pero varían de una lengua a otra (en inglés el gallo dice cock-a-doodle-doo), lo que muestra que también son en gran parte convencionales. La tesis de Saussure resiste el contraejemplo.
Ejercicios
Las expresiones «lucero del alba» y «lucero vespertino», según Frege, tienen:
Para el Wittgenstein de las Investigaciones filosóficas, el significado de una palabra es:
Cuando el juez dice «Os declaro marido y mujer» en una boda, emite:
Según Saussure, la relación entre el significante y el significado es:
Publicidad
¿Quieres hacer los ejercicios y guardar tu progreso en Filosofía - 1.º Bachillerato?