Un texto no es un montón de frases sueltas. Para que se entienda, sus ideas tienen que estar bien organizadas y bien enlazadas. Estas dos cualidades se llaman coherencia y cohesión, y junto con la adecuación son las propiedades que debe tener todo texto bien construido. En esta lección aprenderás a reconocerlas y a usarlas al escribir.
La adecuación es el ajuste del texto a la situación: a quién va dirigido, con qué intención y en qué registro (formal o coloquial). No escribimos igual un mensaje a un amigo que una solicitud al director del centro.
La coherencia es la propiedad por la que un texto tiene un sentido global y se entiende como una unidad. Un texto es coherente cuando:
La cohesión es la propiedad por la que las frases y párrafos están conectados entre sí mediante recursos lingüísticos. Los principales mecanismos de cohesión son:
Un texto puede tener cohesión y no ser coherente: «Me gusta el chocolate. Por eso los planetas giran alrededor del Sol». Las frases están unidas por un conector, pero las ideas no tienen relación lógica.
Texto con problemas de cohesión: «Mi abuelo tiene un huerto. Mi abuelo cultiva tomates en el huerto. Los tomates del huerto de mi abuelo son muy sabrosos.»
Texto mejorado: «Mi abuelo tiene un huerto. Allí cultiva tomates, que son muy sabrosos.»
Hemos usado el adverbio allí para no repetir «en el huerto», hemos omitido el sujeto mi abuelo en la segunda oración (elipsis) y hemos usado el relativo que para referirnos a «los tomates». El texto dice lo mismo, pero se lee con mucha más fluidez.
¿Cuál de estos textos tiene un fallo de coherencia?
En el texto «Me encantan los perros, los gatos y los loros. Todos esos animales son muy cariñosos», la palabra «animales» es un ejemplo de:
Las palabras de nuestra lengua se clasifican en distintos grupos llamados categorías gramaticales o clases de palabras. Cada categoría tiene unas características propias: un significado, una forma y una función dentro de la oración. En esta lección estudiaremos dos categorías fundamentales: el sustantivo y el adjetivo.
El sustantivo (también llamado nombre) es la palabra que designa seres, objetos, lugares, sentimientos, ideas o cualidades. Es una de las categorías más importantes porque funciona como núcleo del sintagma nominal y, por tanto, puede ser sujeto de la oración.
Los sustantivos poseen género (masculino o femenino) y número (singular o plural).
En español, los sustantivos pueden ser masculinos o femeninos. A menudo, el género se reconoce por la terminación:
El número indica si el sustantivo se refiere a un solo ser (singular) o a varios (plural). Las reglas para formar el plural son:
El adjetivo calificativo es la palabra que acompaña al sustantivo para expresar una cualidad o característica del ser u objeto que designa. El adjetivo concuerda en género y número con el sustantivo al que acompaña: «casas blancas» (femenino plural), «árbol alto» (masculino singular).
El adjetivo puede expresar la cualidad en diferentes grados de intensidad:
En español, el adjetivo puede ir delante o detrás del sustantivo, y su posición puede cambiar el significado:
• Detrás del sustantivo (especificativo): distingue al sustantivo de otros de su misma clase. «Quiero el jersey rojo» (no el azul ni el verde).
• Delante del sustantivo (explicativo o epíteto): resalta una cualidad ya conocida. «La blanca nieve cubría el campo» (la nieve siempre es blanca; es un epíteto literario).
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