Roma desapareció como imperio hace muchos siglos, pero sigue presente en nuestra vida diaria. Cuando firmamos un contrato, cuando cruzamos un puente de piedra o simplemente cuando hablamos castellano, estamos usando algo que los romanos crearon o transmitieron. En esta lección estudiarás tres grandes aportaciones de Roma a la cultura europea: el derecho, la ingeniería y la lengua latina.
Los romanos fueron el primer pueblo que organizó sus normas de convivencia en un sistema jurídico coherente, con leyes escritas, juristas especializados y tribunales. En latín, el derecho se llamaba ius, iuris (de ahí jurídico, jurista, justicia) y la ley aprobada por el pueblo, lex, legis (de ahí legal, legislar).
Del derecho romano proceden conceptos que hoy siguen vigentes: la distinción entre persona y cosa, la propiedad, el contrato, la herencia y el testamento, o la idea de que una obligación libremente aceptada debe cumplirse. También muchas expresiones que todavía usan jueces y abogados:
Los romanos eran grandes constructores prácticos. Su objetivo era comunicar el territorio, abastecer de agua a las ciudades y hacer la vida urbana más cómoda. Para ello usaron dos innovaciones técnicas decisivas: el arco de medio punto y la bóveda, que reparten el peso y permiten salvar grandes distancias, y el hormigón romano (opus caementicium), una mezcla de cal, arena volcánica y piedras muy resistente.
La herencia más presente de Roma es su lengua. Del latín vulgar, el que hablaba la gente en la calle, nacieron las lenguas románicas o romances: castellano, catalán, gallego, portugués, francés, italiano, rumano, entre otras. Por eso en castellano decimos agua (de aqua), tierra (de terra) o hijo (de filius).
Además, el latín siguió siendo durante siglos la lengua de la ciencia, la Iglesia y la universidad. Hoy lo encontramos en los nombres científicos de animales y plantas (Homo sapiens, Quercus ilex, la encina), en el lenguaje jurídico y en expresiones cotidianas como etcétera, currículum o ultimátum.
Ejemplo 1. Explica el origen de la palabra acueducto.
Solución: procede del latín aquae ductus, «conducción de agua»: aqua (agua) + ductus (conducción, del verbo ducere, conducir). La palabra describe exactamente la función de la obra.
Ejemplo 2. Un juez absuelve a un acusado porque las pruebas no son concluyentes. ¿Qué principio jurídico latino aplica?
Solución: in dubio pro reo. Reus significa «acusado»; si hay duda razonable, se decide a su favor.
Ejemplo 3. ¿Por qué los puentes romanos han resistido casi dos mil años?
Solución: porque se apoyan en arcos de medio punto: la piedra trabaja a compresión y el peso se transmite hacia los pilares, de modo que la estructura apenas sufre desgaste aunque soporte cargas durante siglos.
¿Qué recopilación de derecho romano mandó elaborar el emperador Justiniano en el siglo VI d.C.?
¿Qué obra pública romana servía para llevar el agua hasta las ciudades?
¿Qué significa la expresión jurídica in dubio pro reo?
¿Qué grupo está formado solo por lenguas románicas?
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