Cuando decimos «una tarde tranquila» o «unos zapatos nuevos», usamos palabras que nos dicen cómo son las cosas. Son los adjetivos calificativos. En esta lección estudiaremos qué son, cómo concuerdan con el sustantivo, qué cambia según su posición, sus grados y las funciones que pueden desempeñar en la oración.
El adjetivo calificativo es la palabra que expresa una cualidad o un estado del sustantivo al que se refiere: casa antigua, niño contento.
1. Forma y concordancia. El adjetivo está formado por un lexema y morfemas de género y número, y concuerda en género y número con el sustantivo: río largo / ríos largos / calle larga / calles largas. Hay adjetivos de dos terminaciones (alto, alta) y de una sola terminación, que sirven para los dos géneros (verde, feliz, amable).
2. Posición. En español, el adjetivo suele ir detrás del sustantivo, aunque también puede ir delante:
Algunos adjetivos pierden su parte final delante de un sustantivo singular (apócope): bueno → buen día, grande → gran ciudad, malo → mal momento. Otros cambian de significado según la posición: un pobre hombre (desgraciado) / un hombre pobre (sin dinero).
3. Grados. El adjetivo puede expresar la cualidad con distinta intensidad:
Algunos adjetivos tienen formas especiales heredadas del latín: bueno → mejor, óptimo; malo → peor, pésimo; grande → mayor, máximo; pequeño → menor, mínimo.
4. Funciones. El adjetivo puede ser:
Por último, un adjetivo puede funcionar como sustantivo si lleva delante un determinante (sustantivación): Lo bueno se hace esperar.
Analicemos los adjetivos de la oración: «Las montañas altísimas parecían tranquilas».
¿En qué grado está el adjetivo de la oración «Este examen es facilísimo»?
En la oración «Tu hermana está cansada», ¿qué función cumple el adjetivo «cansada»?
La comprensión lectora es la capacidad de entender, interpretar y reflexionar sobre el contenido de un texto. No se trata solo de descifrar las palabras, sino de captar su significado global, identificar las ideas principales y secundarias, reconocer la intención del autor y valorar críticamente la información. Una buena comprensión lectora es la base del aprendizaje en todas las materias.
En esta lección aprenderás estrategias y técnicas para mejorar tu comprensión lectora y estudiar de forma más eficaz.
Para comprender un texto en profundidad, es recomendable seguir tres fases:
1. Prelectura (antes de leer): observa el título, los subtítulos, las imágenes y el formato del texto. Hazte preguntas: ¿de qué tratará? ¿Qué sé ya sobre este tema? Esto activa tus conocimientos previos y te prepara para la lectura.
2. Lectura atenta (durante la lectura): lee el texto completo sin detenerte. Después, vuelve a leerlo despacio, subrayando las ideas principales, buscando en el diccionario las palabras que no entiendas y anotando dudas al margen.
3. Postlectura (después de leer): resume con tus propias palabras lo que has leído. Responde a preguntas como: ¿cuál es la idea principal? ¿Qué intención tiene el autor? ¿Estoy de acuerdo?
La idea principal es el mensaje fundamental del texto, lo que el autor quiere comunicar. Suele poder resumirse en una sola frase. Las ideas secundarias desarrollan, explican o complementan la idea principal con ejemplos, datos, argumentos o descripciones.
El subrayado consiste en destacar las ideas más importantes de un texto trazando una línea debajo de ellas. Es una técnica muy útil para fijar la atención y facilitar el repaso posterior. Reglas para subrayar bien:
• Subraya solo después de haber leído el párrafo completo.
• Destaca únicamente las palabras clave y las ideas principales.
• No subrayes más del 25-30 % del texto.
• Usa colores diferentes: uno para las ideas principales y otro para las secundarias.
El resumen es una reducción del texto original que recoge las ideas principales con tus propias palabras. Un buen resumen debe:
• Ser más breve que el texto original (aproximadamente un tercio de su extensión).
• Contener todas las ideas principales y solo las ideas secundarias imprescindibles.
• Estar redactado con palabras propias (no copiar literalmente).
• Mantener la estructura y el orden del texto original.
• Ser objetivo: no incluir opiniones personales.
El esquema es una representación gráfica y ordenada de las ideas de un texto. Utiliza llaves, flechas, números o guiones para organizar jerárquicamente la información. Es muy útil para estudiar porque permite ver de un vistazo la estructura del contenido.
El mapa conceptual es un diagrama que relaciona conceptos mediante líneas y palabras de enlace. A diferencia del esquema (que es lineal), el mapa conceptual permite visualizar las relaciones entre ideas. Para elaborar uno:
1. Identifica el concepto central y colócalo en la parte superior.
2. Añade los conceptos secundarios conectados con líneas.
3. Escribe sobre cada línea una palabra de enlace (es, tiene, produce, etc.).
4. Los conceptos más generales van arriba; los más específicos, abajo.
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