Temario gratis › Lengua Castellana 5.º Primaria

Figuras literarias - Ejemplos y ejercicios

Estás viendo el contenido de esta lección en modo lectura. Los ejercicios no se corrigen aquí — accede con una cuenta gratuita para practicar con corrección automática y guardar tu progreso.

Figuras literarias: ejemplos y ejercicios

Los escritores y poetas no siempre dicen las cosas «tal cual». A veces exageran, comparan o hacen que los objetos parezcan personas para que lo que escriben sea más bonito y expresivo. Esos recursos se llaman figuras literarias. En esta lección practicamos cómo reconocerlas con ejemplos resueltos.

Repaso: las figuras que vamos a practicar

Método para identificar una figura

  1. Lee la frase y pregúntate: ¿se puede entender al pie de la letra? Si no, probablemente hay una figura.
  2. ¿Hay dos cosas relacionadas? Si aparece como o parece, es una comparación; si no aparece, es una metáfora.
  3. ¿Un objeto, animal o planta hace algo propio de las personas (reír, llorar, bailar, hablar)? Es una personificación.
  4. ¿Hay una cantidad o una situación imposible por lo exagerada? Es una hipérbole.
  5. ¿Se repite una palabra al comienzo de varios versos? Es una anáfora.
  6. ¿Hay una palabra que imita un ruido? Es una onomatopeya.

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. «Tu pelo es oro.»

Solución: El pelo no es de oro de verdad: se identifica el pelo (rubio y brillante) con el oro, y no aparece «como». Es una metáfora. Si dijéramos «Tu pelo brilla como el oro», sería una comparación.

Ejemplo 2. «Las estrellas nos guiñaban un ojo desde el cielo.»

Solución: Las estrellas no tienen ojos ni pueden guiñarlos; esa acción es de personas. Es una personificación.

Ejemplo 3. «Llevo esperando el autobús un siglo.»

Solución: Nadie espera cien años un autobús: se exagera para expresar que la espera ha sido muy larga. Es una hipérbole.

Ejemplo 4.

Quiero un mundo sin guerras,
quiero un mundo sin hambre,
quiero un mundo de paz.

Solución: Las palabras «quiero un mundo» se repiten al principio de los tres versos. Es una anáfora. Sirve para dar fuerza y ritmo al deseo.

Ejemplo 5. «El reloj hacía tic, tac, tic, tac en la habitación vacía.»

Solución: «Tic, tac» imita el sonido del reloj. Es una onomatopeya.

Ejemplo 6. «Corre más que el viento.»

Solución: Se compara a una persona con el viento usando «más… que»: es una comparación. Además, como nadie corre más que el viento, también hay hipérbole. ¡Una misma frase puede tener dos figuras!

Recuerda
La clave para no confundir comparación y metáfora es buscar el nexo: con «como» o «parece» → comparación; sin nexo → metáfora.

Errores frecuentes

Practica en tu cuaderno

  1. Convierte en metáfora: «Sus mejillas son como dos manzanas».
  2. Escribe una personificación sobre la lluvia.
  3. Inventa una hipérbole sobre el frío.

Solución posible del 1: «Sus mejillas son dos manzanas».

Más ejemplos para practicar el método

Ejemplo 7. «La luna es un queso redondo colgado del cielo.» → No hay «como»: metáfora (la luna se identifica con un queso).

Ejemplo 8. «Las olas aplaudían al llegar a la orilla.» → Aplaudir es propio de personas: personificación.

Ejemplo 9. «¡Pum! La puerta se cerró de golpe.» → «Pum» imita el ruido del golpe: onomatopeya.

Ejemplo 10. «Este libro pesa una tonelada.» → Ningún libro pesa mil kilos: hipérbole.

¿Para qué sirven las figuras?
Las usamos también al hablar todos los días, sin darnos cuenta: «estoy muerto de cansancio» (hipérbole), «mi hermano es un torbellino» (metáfora), «el ordenador se ha enfadado y no arranca» (personificación). Los poetas las eligen con cuidado para que el lector imagine, sienta y recuerde mejor lo que leen.

Ejercicios

«Tus dientes son perlas.» ¿Qué figura literaria es?

«El sol nos sonreía desde el cielo.» ¿Qué figura literaria es?

«Tengo tanta hambre que me comería una vaca entera.» ¿Qué figura literaria es?

«Su piel era blanca como la nieve.» ¿Qué figura literaria es?

Publicidad

¿Quieres hacer los ejercicios y guardar tu progreso en Lengua Castellana 5.º Primaria?

Crear cuenta gratis
« Comparación, metáfora, personificación y más El texto argumentativo »