Ya sabemos que en clase usamos tres colores primarios: rojo, azul y amarillo. Mezclándolos de dos en dos conseguimos los colores secundarios. Ahora vamos a ser pintores: vamos a mezclar pintura nosotros mismos y a crear un cuadro con los colores que fabriquemos.
Témperas de color rojo, azul, amarillo y blanco; un pincel; un vaso con agua; un trapo; una paleta o un plato de plástico; y una cartulina o papel grueso. Nos ponemos un babi o una camiseta vieja.
Ejemplo 1. Pintar un árbol. Queremos pintar las hojas de un árbol, pero no tenemos pintura verde. ¿Qué hacemos? Mezclamos azul y amarillo, y sale verde. Si queremos unas hojas más claras, ponemos más amarillo. Para el tronco podemos usar marrón, que sale al mezclar un poco de los tres primarios.
Ejemplo 2. Un paisaje cálido. Queremos pintar una puesta de sol. Usamos colores cálidos: amarillo para el sol, naranja (rojo + amarillo) alrededor del sol y rojo en el cielo de abajo. El cuadro nos transmite calor y energía.
Ejemplo 3. Un paisaje frío. Queremos pintar un mar tranquilo. Usamos azul para el agua, verde (azul + amarillo) para las algas y violeta (rojo + azul) para unas montañas al fondo. El cuadro nos transmite calma.
Ejemplo 4. Una flor que destaca. Pintamos una flor roja sobre hojas verdes. Como el rojo y el verde son complementarios, la flor se ve muchísimo.
Podemos contestar con una cara sonriente, una cara seria o una cara triste. Recuerda: equivocarse al mezclar no es malo. Muchas veces, de una mezcla que no esperábamos sale un color precioso.
Los colores están por todas partes. Cuando salgas a la calle o al patio, busca cosas de cada color secundario: algo naranja (una naranja, una señal, un balón), algo verde (las hojas, la hierba, una puerta) y algo violeta (una flor, una camiseta, unas uvas). Luego piensa qué dos colores primarios mezclarías para pintarlas.
También puedes hacer una rueda de colores. Dibuja un círculo y divídelo en seis partes, como una pizza. Pinta los tres colores primarios dejando un hueco entre ellos: rojo, un hueco, amarillo, un hueco, azul y otro hueco. En cada hueco pinta el color que sale al mezclar sus dos vecinos: entre el rojo y el amarillo, naranja; entre el amarillo y el azul, verde; y entre el azul y el rojo, violeta.
Si no tienes témperas, puedes probar con ceras o lápices de colores: pinta una zona con amarillo y, encima, pinta suavemente con azul. Verás cómo aparece el verde.
Mezclamos pintura roja y pintura amarilla. ¿Qué color sale?
¿Cuál de estos es uno de los tres colores primarios que usamos en clase?
Quieres pintar el fuego de una hoguera. ¿Qué grupo tiene solo colores cálidos?
Quieres un verde más claro. ¿Qué haces?
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