El recorrido de los alimentos se refiere a cómo los alimentos pasan por diferentes procesos antes de llegar a nuestro cuerpo. Este proceso es crucial para la digestión y absorción de nutrientes.
Los alimentos pasan por varios procesos antes de ser digeridos y absorvidos. Estos procesos incluyen la fermentación en la boca, la esterilización en el estómago, y la digestión en el sistema digestivo.
¿Por dónde empieza el recorrido de los alimentos en nuestro cuerpo?
¿Qué órgano conecta la boca con el estómago y por donde pasan los alimentos al tragar?
El aparato respiratorio es el encargado de llevar el oxígeno del aire hasta nuestra sangre y de expulsar el dióxido de carbono, un gas de desecho que producen nuestras células. Respiramos de forma automática, sin pensar en ello, unas 20.000 veces al día.
El oxígeno es imprescindible para la vida. Nuestras células lo necesitan para obtener energía de los nutrientes que llegan a través de la sangre. A este proceso se le llama respiración celular. Sin oxígeno, las células morirían en pocos minutos.
El aire entra en nuestro cuerpo por las vías respiratorias, que son los conductos por los que circula. Se dividen en vías respiratorias superiores e inferiores:
Las fosas nasales son las dos cavidades de la nariz. Son la entrada principal del aire y cumplen tres funciones muy importantes:
1. Filtrar: los pelitos de la nariz, llamados vibrisas, y una capa de moco atrapan las partículas de polvo, polen y microorganismos que flotan en el aire, impidiendo que lleguen a los pulmones.
2. Calentar: la mucosa nasal está llena de vasos sanguíneos que calientan el aire frío antes de que llegue a los pulmones. Por eso en invierno es mejor respirar por la nariz que por la boca.
3. Humedecer: el moco añade humedad al aire para que no reseque las delicadas paredes de los pulmones.
La laringe es un ensanchamiento de las vías respiratorias donde se encuentran las cuerdas vocales. Cuando el aire pasa por las cuerdas vocales y estas vibran, se produce la voz. Cuanto más tensas están, más agudo es el sonido. Por eso los niños tienen la voz más aguda que los adultos: sus cuerdas vocales son más cortas y finas.
La tráquea es un tubo de unos 12 centímetros de largo reforzado con anillos de cartílago en forma de C. Estos anillos evitan que la tráquea se aplaste al respirar, igual que los aros de una aspiradora mantienen abierto el tubo. La pared interna de la tráquea está cubierta de moco y de unas células con cilios (pelitos microscópicos) que se mueven constantemente hacia arriba, empujando el moco con las partículas atrapadas hacia la garganta para ser tragado o expulsado al toser.
Al final de la tráquea, esta se divide en dos bronquios, uno para cada pulmón. Los bronquios se van ramificando en tubos cada vez más finos llamados bronquiolos, que terminan en unas diminutas bolsas de aire: los alvéolos pulmonares.
Los pulmones son dos órganos esponjosos situados en el tórax, protegidos por las costillas. El pulmón derecho es un poco más grande que el izquierdo, porque el corazón ocupa algo de espacio en el lado izquierdo. Los pulmones están rodeados por unas membranas llamadas pleuras, que los protegen y facilitan su movimiento al respirar.
Los alvéolos pulmonares son unas bolsitas microscópicas que se encuentran al final de los bronquiolos. Cada pulmón contiene unos 300 millones de alvéolos. Sus paredes son extremadamente finas y están rodeadas de una red de capilares sanguíneos. Aquí es donde se produce el intercambio gaseoso:
- El oxígeno pasa del aire de los alvéolos a la sangre de los capilares.
- El dióxido de carbono pasa de la sangre al aire de los alvéolos para ser expulsado al exterior.
Para que el aire entre y salga de los pulmones, necesitamos dos movimientos:
Inspiración (inhalar): el diafragma, un músculo plano situado debajo de los pulmones, se contrae y baja. Al mismo tiempo, los músculos intercostales elevan las costillas. Esto hace que la caja torácica se agrande y los pulmones se expandan, creando un espacio que se llena de aire. Es como cuando abres un fuelle: el aire entra.
Espiración (exhalar): el diafragma se relaja y sube, las costillas bajan y los pulmones se comprimen, expulsando el aire cargado de dióxido de carbono. Es como cuando cierras el fuelle: el aire sale.
¿Quieres hacer los ejercicios y guardar tu progreso en Ciencias Naturales 4.º Primaria?
Crear cuenta gratis